Hubo un tiempo en el que hacerse las uñas era algo casi funcional. Cortar, limar, un esmalte rápido y listo. Poco importaba la salud de la uña, el estado de la cutícula o si ese color acompañaba de verdad a tus manos. Lo importante era que “aguantara”.
Con los años, igual que ocurrió con el cabello, algo empezó a cambiar. Las uñas dejaron de ser un detalle secundario para convertirse en una extensión más de cómo nos cuidamos. De cómo nos presentamos. De cómo nos sentimos.
Y en 2026, esa evolución ya no tiene vuelta atrás.
Cuando las uñas dejaron de ser solo un color
Durante años, la manicura fue sinónimo de esmaltes llamativos, capas gruesas y técnicas agresivas que prometían duración infinita. Y sí, duraban. Pero a costa de uñas debilitadas, cutículas castigadas y manos que pedían auxilio en silencio.
Hoy el foco está en otro lugar.
En manicuras que respetan la uña natural, en tratamientos que fortalecen, hidratan y acompañan el crecimiento. En técnicas más conscientes, pensadas para que las manos se vean bonitas ahora… y dentro de unos meses.
Qué se lleva en uñas en 2026 (más allá de las modas)
Si hablamos de tendencias de uñas en 2026, hay algo claro: menos artificio, más intención.
Se imponen:
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Tonos naturales, lechosos, nude, azules profundos, verdes suaves o rojos apagados.
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Diseños sutiles, casi íntimos: pequeños detalles, ilustraciones delicadas, un solo dedo protagonista.
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Acabados cuidados, sin exceso de grosor ni brillo artificial.
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Uñas más cortas, cómodas, reales.
Pero, sobre todo, se impone una idea: la manicura como tratamiento, no como parche.
El cuidado de las manos también es bienestar
Las manos hablan. Mucho más de lo que creemos.
Hablan del ritmo de vida, del estrés, del frío, de los cambios hormonales, del trabajo diario. Y por eso, en 2026, cuidarlas va más allá de elegir un color bonito.
La manicura actual incorpora gestos que antes pasaban desapercibidos:
hidratación profunda, trabajo consciente de cutículas, productos que respetan la uña natural y técnicas menos invasivas.
No es casualidad que muchas búsquedas relacionadas con manicura en Zaragoza incluyan palabras como “cuidado”, “natural” o “uñas sanas”. La prioridad ha cambiado.

Un mismo espacio para cuidarlo todo
Hay algo que se repite mucho entre quienes nos visitan en Eva Pellejero: la necesidad de parar. De no ir de un sitio a otro. De sentirse cuidadas sin prisas.
Por eso, además de peluquería, ofrecemos servicios de estética y manicura en Zaragoza dentro del mismo espacio. Porque entendemos la belleza como un conjunto.
Aquí, el cabello y las manos se trabajan con la misma filosofía: diagnóstico, respeto, criterio profesional y tiempo.

