Skip to content Skip to footer

Combatir el encrespamiento se ha convertido, sin duda, en uno de los grandes deseos capilares de quienes tienen el pelo rizado. No lo decimos solo nosotras: basta con echar un vistazo a las búsquedas en Google o a las conversaciones en el salón para confirmar que el frizz sigue encabezando la lista de “problemas” más repetidos.

Aparece con la humedad, después de usar herramientas de calor, en días lluviosos, tras una ducha de agua caliente o, simplemente, cuando el cabello lleva tiempo sin recibir lo que necesita. Y si hay un tipo de cabello que convive con él casi a diario, ese es el rizado.

Por eso, cuando Patri entra al salón con sus rizos secos y nos dice que siente el pelo encrespado, no estamos ante un caso excepcional. Estamos ante una situación muy habitual.

El frizz no aparece de la nada

Aunque a veces lo parezca, el encrespamiento no surge porque sí. Suele ser la consecuencia de algo que no está funcionando del todo bien.

En el caso de Patri, el frizz tenía varias causas claras: una hidratación insuficiente en la fibra, puntas que habían perdido forma con el crecimiento y un corte que ya no sostenía el rizo como antes. El cabello intentaba abrirse, buscar volumen, respirar… y al no encontrar estructura, lo hacía donde podía.

Ahí es donde muchas personas caen en la tentación de añadir más y más producto para “sellar” el encrespamiento. Pero sin una base bien trabajada, el resultado suele durar poco.

Rehacer el corte: el primer paso para que el rizo vuelva a caer

Nuestra primera recomendación fue clara: rehacer el corte.

En el cabello rizado, el corte no es solo una cuestión estética. Es estructura.
Cuando el corte está bien planteado, el rizo se ordena solo, el volumen aparece donde tiene sentido y la hidratación se distribuye mejor.

Trabajamos el cabello respetando su caída natural, liberando zonas donde el rizo estaba apelmazado y recuperando puntas que ya no respondían.

La hidratación como aliada frente al encrespamiento

Con el corte ajustado, tocaba centrarse en lo que realmente estaba provocando el frizz: la deshidratación.

Cuando la fibra capilar está seca o porosa, el cabello busca humedad en el ambiente. Por eso, en días húmedos, el encrespamiento se multiplica.

En su caso, trabajamos un tratamiento antifrizz enfocado a hidratar en profundidad, equilibrar la fibra y devolver elasticidad al rizo.

Cuando el cabello está bien hidratado:

  • El rizo se define con menos esfuerzo.

  • El frizz disminuye de forma natural.

  • El brillo aparece sin necesidad de exceso de producto.

  • El peinado se mantiene durante más días.

El resultado no fue espectacular en el sentido artificial. Fue algo mejor: real. Un rizo más flexible, más suelto y con una textura distinta al tacto.

Mientras el tratamiento actuaba, Patri aprovechó la visita para algo que ya es casi un ritual para ella: irse también con la manicura hecha.

Puedes ver el antes, el durante y el resultado final en el reel que hemos compartido con la experiencia de Patri.

👉 Puedes ver el antes, el durante y el resultado final en el reel que hemos compartido con la experiencia de Patri.

Para todas las que sienten que su rizo nunca está “bien”

Si has probado mil productos, rutinas interminables o soluciones que solo funcionan el primer día. Escríbenos para que podamos valorar cómo ayudarte a mejorar tu pelo rizado.

0
0
0