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Hay historias que empiezan mucho antes de sentarse en la silla de la peluquería.
Esta es una de ellas.

Nuestra clienta, Denisa, llevaba mucho tiempo sin ir a la peluquería. No por falta de ganas, sino por miedo. La última experiencia había sido dura: un color mal ejecutado, un cabello quemado, una sensación de no haberse sentido escuchada.

Cuando llegó a nuestro salón, lo primero que hicimos no fue hablar de cortes ni de color. Escuchamos. Antes de cualquier cambio, necesitamos entender qué ha vivido ese cabello… y qué necesita la persona que lo lleva.

El punto de partida: un cabello castigado y una decisión importante

El estado del cabello hablaba por sí solo.
Puntas debilitadas, falta de forma, un tono oscuro que no favorecía y una textura apagada, consecuencia directa de procesos químicos agresivos realizados en el pasado.

Pero más allá del diagnóstico técnico, había algo aún más importante:
no quería nada extravagante.

Y ahí es donde empieza de verdad nuestro trabajo como peluquería en Zaragoza especializada en color y corte para pelos rizados.

Qué nos pidió (y qué no)

A veces saber lo que no quieres es tan importante como saber lo que sí.

✔️ Quería cortar
✔️ Quería un cambio de color
❌ No quería algo radical
❌ No quería volver a dañar su cabello
❌ No quería “experimentar”

Buscaba un resultado natural, elegante, que respetara su textura y que pudiera mantener en el tiempo sin esclavitudes.

Nuestra propuesta: empezar de cero

Nuestra recomendación fue clara desde el principio: cortar por lo sano.

Cuando un cabello ha sido quemado, no hay atajos milagrosos. El primer paso siempre es sanear, eliminar lo que ya no puede recuperarse y devolver estructura al conjunto.

1. Corte de cabello ondulado en seco

Optamos por un corte realizado en seco.

2. Decir adiós al negro…

El color endurecía el rostro y decidimos retirar el tono oscuro.

El toque final: babylights suaves para devolver la luz

Una vez saneado el cabello y aclarada la base, añadimos babylights muy sutiles, prácticamente imperceptibles a simple vista, pero fundamentales para el resultado final.1

Estas babylights aportan:

– Luminosidad
– Profundidad
– Movimiento
– Un efecto natural, como si el cabello hubiera aclarado con el sol

Es un tipo de color perfecto para quienes buscan un cambio elegante, sin que “se note demasiado”, pero que transforma por completo el aspecto del cabello.

El antes y después lo dice todo

En Eva Pellejero entendemos la peluquería como un proceso, no como un resultado inmediato. No creemos en cambios impuestos ni en modas que no encajan con la persona. Creemos en:

– Cortes adaptados a la textura real del cabello
– Colores pensados para evolucionar bien con el tiempo
– Técnicas que priorizan la salud capilar
– Y, sobre todo, en escuchar de verdad

¿Te reconoces en esta historia?

Si llevas tiempo sin ir a la peluquería por una mala experiencia previa…
Si sientes que tu cabello ya no refleja quién eres…
Si quieres un cambio, pero con cabeza y criterio profesional…

Estaremos encantadas de acompañarte.

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